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Cuando el veganismo es el tercer miembro de la relación

Política, religión, libertad de expresión y ahora… VEGANISMO (¡Toma puerrazo!). Aunque todavía sea un hábito minoritario, el veganismo avanza con paso firme y ya se postula como uno de esos temas calentitos calentitos capaces de avivar hasta la más aburrida de las conversaciones.

Y ojo, no es casualidad que esta cuestión ya se esté comentando en los mejores hogares. Solo en España, ya hay más de 315.000 personas que se han pasado a la vida vegana y, si la cosa sigue en aumento (que pinta que sí), es solo cuestión de tiempo que en tu próxima cita alguien acabe hablándote de las bondades del falafel, del tofu y de la soja pasteurizada. ¿Estás preparada para asimilar este choque de hábitos?

Se nota, se siente, ¡el veganismo está presente!

Relaciones entre veganos y no-veganos, ¿es posible?

Seamos sinceros: la probabilidad de que haya desencuentros entre parejas mixtas es más que evidente. En un país donde el cuñadismo es el rey de la fiesta, a veces cuesta encontrar opiniones omnívoras que no cuestionen la vida vegana desde el paternalismo y la crítica. Esto a los veganos no les mola un pelo (lógico), por eso la mayoría de ellos acaba prefiriendo dar con alguien que comparta los mismos hábitos. Ahora bien, un corazón veggie no siempre elige de quién enamorarse, así que lidiar con preferencias alimentarias dispares dentro de la relación de pareja es un hecho cada vez más abundante.

¿Funcionan las relaciones mixtas? Nosotros decimos SÍ, pero no sin una buena dosis de tolerancia y de respeto. Esta aventura lleva implícito un proceso de asimilación y flexibilidad que no todo el mundo está dispuesto a atravesar. El veganismo (o visto al revés, el omnivorismo) es un tema que orbitará inevitablemente a lo largo de toda la relación, pero eso no significa que sea en forma de desencuentro. Conseguir que la relación funcione a pesar de las diferencias es un indicio inequívoco de que hemos dado con la persona adecuada. Es decir, lo que parecía una amenaza puede convertirse en una oportunidad para constatar la buena compenetración que existe entre dos personas.

No es solo cuestión de comida

Cuando hablamos de veganismo hablamos de alimentación, pero también de un estilo de vida en su conjunto. Más allá de la rutina alimentaria, es básico que haya una afinidad ética vinculada al cuestionamiento de la industria de la moda, de los cosméticos, de la crisis climática, del maltrato animal, y un largo etcétera. Sin una muestra de respeto y sensibilidad hacia las bases del veganismo, esta historia de amor no va a funcionar ni a pedales.

Al fin y al cabo, recordemos que la mayoría de personas no han nacido siendo veganas. La defensa de este modelo de vida es una posición ética, no una decisión temporal, por lo que podemos encontrar fuertes lazos éticos que nos acerquen a nuestra pareja más allá de la dieta que cada uno decida llevar.

Claves para que una relación mixta funcione:

1. Menos cuestionar; más escuchar

Lo natural es que el tema del veganismo/omnivorismo se ponga sobre la mesa en diferentes estadios de la relación. El problema no es hablarlo, el problema es juzgar e imponer un criterio propio sin escuchar las razones del otro. Si la tolerancia y el interés por acercar posturas no están presentes desde la primera cita, olvídate de compartir salchichas de tofu con tu pareja.

2. El entorno también suma

No olvides comunicar la situación a familiares y amigos para que estos puedan integrar las costumbres del recién llegado y evitar que se produzcan situaciones de tensión, sorpresa o exclusión. La fluidez de la relación también viene por educar al entorno que rodea a la pareja. No hay nada más bonito que aterrizar en un hogar donde la diferencia se abraza con cariño.

3. Flexibilidad con límites

Una vez tenemos claras las líneas rojas de nuestra pareja, todo es aprender a jugar con el margen que nos ofrece (y viceversa). Presionar nunca es un buen plan, así que reserva tus caprichos y excesos gastronómicos para otras personas que sí puedan seguirte el ritmo. Cuando te toque estar en pareja, simplemente disfruta de la intimidad que supone crear un ambiente seguro y respetuoso para ambos.

4. Hacer los deberes a tiempo

Para que elegir restaurante no se convierta en algo tan dramático como decidir qué peli ver en Netflix, os recomendamos hacer un listado completo de aquellos restaurantes a los que os guste ir juntos. Es importante ir actualizando esta fuente de ideas, ya que atascarse en una decisión tan sencilla puede acentuar las diferencias y causar frustración en la pareja. En la medida de los posible, avanzaos a estas pequeñas decisiones cotidianas para que el día a día no resulte tan pesado.

Si algo está claro es que la compenetración que puede existir entre dos personas omnívoras y veganas (respectivamente) es mucho más sencilla y fluida que la de una pareja mixta. ¿Pero quién quiere un amor que sea completamente igual a nosotros? Cuando los polos opuestos se atraen, acercar posturas es un placer. Encuentra a tu amor vegano usando el hashtag #vegano o #veganismo en el buscador de la app de citas adopte.

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