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Tenemos que hablar del deseo sexual

Estés a favor o en contra, hay que decirlo: el sexo es una parte MUY importante de la pareja. El deseo y la compatibilidad sexual van pasando por diferentes fases a lo largo de una relación, y cada una de estas fases es necesaria. En ocasiones, aunque el amor sea fuerte, las diferencias e incompatibilidades sexuales pueden llegar a cargarse la relación. ¿Falta de información? ¿Falta de comunicación, tal vez? Hoy, en el consultorio erótico de AdoptaUnTío, hablemos de deseo sexual.

La incompatibilidad sexual de una pareja puede abarcar muchos escenarios: falta de entendimiento en la cama, hacer siempre lo mismo, que el sexo sea más prioritario para uno que para otro… ¿Te ha pasado? Lo cierto es que no es nada fuera de lo normal: la relación empieza con un sexo maravilloso y después de un tiempo salir del misionero puede parecer una locura.

No hay gustos mejores ni peores en el sexo. A cada uno le excita lo que le excita. SIEMPRE que haya entendimiento, respeto y consentimiento, toda práctica sexual está bien. No olvides nunca esto. Cada cuerpo es un misterio, y lo importante ante todo es escucharlo y entender sus necesidades en cada momento.

En la sociedad hay ciertos estigmas en torno al sexo: tener mucho o poco deseo sexual se asocia a un “tipo” de persona u otro, y aquí nos equivocamos: cada cuerpo sabe lo que necesita, y en ningún caso hay que forzarse a tener más o menos sexo. No consiste en tachar de ninfómanas u obsesivas a las personas a las que les gusta mucho el sexo, ni de estrechas a las personas que no lo practican a menudo.

¿Cómo conseguir más compatibilidad en la pareja?

En cualquier caso, el sexo con nuestra pareja crea una conexión cuerpo-mente genuina. Es realmente una pena tirar la toalla o dejar la relación con una persona con la que somos compatibles en todo excepto en la cama. Una falta de entendimiento en el terreno sexual puede resolverse, pero es importante que pongas de tu parte y te informes.

Ponte en el lugar de tu pareja

Todas las prácticas (como hemos dicho, con respeto y madurez) son igual de válidas. ¿Qué más da que a tu pareja le ponga hacerlo atado de pies a cabeza o que quiera disfrazarse? Cualquier forma de sexo seguro puede ser divertido y estimulante. Pero claro, en una sociedad de tabúes, ciertas prácticas sexuales fuera de lo común pueden estar mal vistas.

En un momento de la relación en el que el deseo sexual está de capa caída, es importante hacer que nuestra pareja se sienta cómoda de expresar lo que le excita, y hacer lo mismo nosotros. Cread un espacio de naturalidad y confianza en el que el sexo, antes de juzgarse, se comprenda y se disfrute.

Atrévete a probar algo nuevo

Hay parejas que lo dejan solo porque no hay feeling, porque el sexo ya no es como era antes o porque en la cama no es como esperábamos. Descartamos estos amores y cortamos la historia si en la cama no son todo fuegos artificiales. Pero, ¿sabes qué? La incompatibilidad sexual no es ningún drama si hay interés y ganas de dar y recibir placer.

Ya sea porque la rutina no nos lo permite o porque simplemente vamos a lo fácil, no somos tan aventureros como nos gustaría. Hablad sobre esas fantasías que siempre tuvisteis en la cabeza, o sobre esos fetichismos/filias que os vuelven locos y nunca habíais reconocido. Probad nuevos juguetes, nuevas posturas, nuevas formas de alcanzar el placer. Hay vida más allá del coito.

Bye-bye coitocentrismo

Y hablando de coito… ¿Por qué no nos quitamos de la cabeza que el sexo solo puede ser posible si hay penetración? Hay infinitas formas de dar y recibir placer, sin embargo, nuestra [pobre] educación sexual y el porno nos han vendido que el sexo consiste en preliminares-coito-orgasmo.

Mmmm, a ver cómo te lo digo: sácate eso de la cabeza. Los preliminares no son la “antesala” de lo importante. De hecho, los preliminares pueden ser AÚN MÁS importantes que el coito. Sexo oral, masturbación, masajes, caricias, palabras… y sí, también la penetración. Todo forma parte del acto sexual, no sobrevaloremos más el coito, por fi.

El deseo sexual es más complicado de lo que parece

El amor evoluciona y no pasa nada si el hype del principio no permanece a lo largo de los años. Pero sin duda, el deseo sexual forma parte de nosotros como cualquier otro instinto de supervivencia. Está ahí, no te preocupes. Y la buena noticia es que puedes fomentarlo.

- Estimula zonas erógenas de tu pareja de distintas maneras: chupar, besar, acariciar, tocar, masajear. Y recuerda: hay vida más allá de los genitales. El cuello, los pies, el culo, las piernas, el pecho, el vientre… Tenemos un cuerpo perfecto hecho para el placer.

- Un cuerpo necesita estar receptivo para excitarse. Y no hay mejor manera de preparar el cuerpo que a través de la mente. Promueve las fantasías con tu pareja: relatos eróticos, sexting, rituales, sexo tántrico…

- No te olvides de los accesorios. Utiliza lubricantes, aceites de masaje, pintura corporal, juguetes, esposas, plumas… Dejad volar la imaginación y fuera prejuicios.

En una fase más madura de la relación, el deseo SÍ está presente, pero quizá cuesta un pelín más mantenerlo vivo. La confianza, la lealtad y la convivencia pueden hacer que la cosa no sea tan intensa como al principio, o que esta intensidad venga por rachas. Pero no lo olvides: el deseo sexual está vivo, aprende a conectarte con él.

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