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La guía de iniciación al BDSM de Noemí Casquet

El BDSM es una de las prácticas no convencionales más manipuladas del momento. A raíz del impacto de las Cincuenta sombras de Grey muchas personas se han querido sumergir en esta experiencia, pero sin tener ni la más mínima idea. No te preocupes que Mamá Casquet te cuida. Siempre. 

Lo principal que debes conocer es que el BDSM son las siglas que engloban diversas prácticas no convencionales: Bondage, Disciplina, Dominación/Sumisión, Sadomasoquismo. Aunque popularmente se englobe todo dentro del sadomasoquismo, lo cierto es que es una parte de todo el BDSM.

En el BDSM tenemos que desarrollar nuestra lectura corporal para guiarnos, además de tener palabras de seguridad que paren de inmediato el encuentro. Puede ser “agua”, “piscina” o “melocotón”. Lo ideal es que sean palabras descontextualizadas para que interrumpa de inmediato el juego.

El bondage es una práctica que se basa en inmovilizar a la persona a través de elementos como cuerdas (el más popular), cintas, cuero, esposas, cadenas y un largo etcétera, incluyendo también objetos caseros como pañuelos, medias o corbatas.

Lo más importante es no dejar nunca a la persona inmovilizada sola y mantener el contacto en todo momento, especialmente si es primerizo/a. De ese modo se ofrece confianza y seguridad.

Otra cuestión es que puedes inmovilizar a la persona por completo, sí, pero boca y nariz deben estar libres. No tenses mucho la zona torácica, especialmente si no tiene mucha experiencia, ya que puede ser agobiante. Y ten a mano siempre unas tijeras para cortar las vendas en caso de emergencia.

Siguiendo con las siglas encontramos la disciplina. Es la creación de una serie de normas y leyes que la persona sumisa debe acatar ya que si no, recibirá un castigo. Ese castigo suele ser habitualmente físico ya sea con elementos y objetos específicos o con las manos.

Aunque la disciplina tenga una categoría a parte, muchas veces forma parte de ese juego de dominación/sumisión o, abreviado, D/S. Dentro de esta práctica encontramos comportamientos, costumbres y prácticas sexuales con pleno consenso que implica un dominio de una persona sobre la otra. A pesar de que el contexto sea sexual, no significa que haya genitalidad de por medio o que se perpetúe el placer hegemónico tal y como lo conocemos.

En las prácticas de D/S no hace falta que haya contacto físico. Puede ser telefónico, virtual o a través de las redes sociales. El disfrute erótico reside en saber que una persona domina a otra, es decir, en un intercambio de poder por consenso donde no necesariamente hay castigo verbal o físico, humillación o dolor.

Antes de empezar una sesión de D/S se pactan las prácticas, los gustos y los límites de cada persona para que no se traspase la fina línea entre la diversión y la dificultad de gestión. Esto se llama playlist. En ocasiones también se puede firmar un contrato con una serie de acuerdos y normas, pero esto forma parte del consenso de ambas personas y su continuidad y trabajo juntos en un futuro.

Finalmente, el sadomasoquismo. Aunque en la sociedad se entienda el BDSM únicamente como esa práctica, la realidad es muy diferente. En el sadomasoquismo no implica la relación de poder D/S y es necesario el contacto físico. Se trata de un gozo mutuo de una persona sadista que disfruta infligiendo dolor, y una persona masoca a quien le gusta recibir ese dolor.

BÁSICOS PARA ADENTRARSE

Para adentrarnos en el mundo del BDSM de forma gradual y sobre todo segura, podemos seguir una serie de normas y prácticas sencillas para que poco a poco y con mucha investigación, nos convirtamos en grandes expertos (o no, ¡tú decides!).

Empezamos con una persona de confianza con la que tengas asegurada tu bienestar.

Haced una playlist previa donde se incluyan las prácticas que queréis probar, el orden, las herramientas y juguetes, si se acepta el sexo explícito o no, e incluso la música que aparecerá en el encuentro. Todo lo que podáis hablar antes favorecerá enormemente la confluencia y sobre todo, aportará seguridad.

Podéis invertir en material específico para BDSM. Te recomiendo una fusta, pala o flogger como azotador. Quizás alguna cuerda para inmovilizar a la persona y una venda para los ojos. Si la práctica contiene sexo explícito, podéis empezar interactuando dentro del BDSM. Azotes, esposas, ataduras, saliva o bofetadas pueden ser el inicio de una follada monumental. Prueba a inmovilizar a la persona y utiliza un vibrador o masturbador para llevarla hasta el orgasmo sin que se pueda mover.

¡Y listo! Empieza a darle caña a la exploración sensorial a través del BDSM. ¿Te animas?

Seal of Approval de Mamá Casquet.

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